¿No puede dormir?

 

La mayoría de los adultos han experimentado insomnio o la falta de sueño en algún momento de sus vidas. Se calcula que un 30% a 50% de la población estadounidense se ve afectada por el insomnio, y el 10% sufre de insomnio crónico.

El insomnio es un trastorno del sueño muy común. Las personas que sufren de insomnio tienen problemas para conciliar el sueño o permanecer dormido. Como resultado, pueden dormir muy poco o la calidad del sueño es mala. La persona no se siente descansada al despertarse.

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación de Psiquiatría Americana (DSM IV-TR) dice que las personas que sufren de insomnio se caracterizan principalmente por la dificultad para conciliar el sueño, la dificultad para mantener el sueño, o tener una sensación de sueño no reparador.

Expertos en este tema recomiendan a las personas que sufren de insomnio a que examinen cuidadosamente su comportamiento y su estado emocional, ya que los problemas emocionales como el estrés, la ansiedad y la depresión son la causa de muchos de los casos de  insomnio. Los hábitos durante el día, la rutina y la salud física también pueden jugar un papel importante.

Identifique cuales son las posibles causas de su insomnio. Una vez que lo averigüe, usted puede incorporar un tratamiento o intervenciones que le podrán ayudar a conciliar el sueño.

Las siguientes preguntas le ayudarán a tener una mejor idea de cual puede ser la causa de su insomnio.

¿Está usted bajo mucho estrés?

¿Está deprimido? ¿Se siente sin esperanza?

¿Lucha con sentimientos de ansiedad o preocupación?

¿Ha pasado recientemente por una experiencia traumática?

¿Está tomando algún medicamento que pudiera estar afectando su sueño?

¿Tiene algún problema de salud que puede interferir con el sueño?

¿Es su dormitorio o cuarto destinado para dormir tranquilo y cómodo?

¿Se acuesta a dormir y se levanta a la misma hora todos los días?

¿Toma una gran cantidad de cafeína durante el día?

¿Fuma antes de acostarse a dormir?

¿Toma muchos líquidos antes de ir a dormir?

¿Toma siestas durante el día?

Adquirir nuevos hábitos le podría ayudar a dormir mejor:

1. Asegúrese que su dormitorio es silencioso, oscuro y fresco. El ruido, la luz y el calor pueden interferir con el sueño. Trate de usar tapones para los oídos para evitar escuchar el ruido exterior. Si es posible, tenga una ventana abierta o un ventilador para mantener la habitación fresca. Cortinas opacas o un antifaz sobre los ojos para bloquear la luz, también le puede ayudar.

2. Mantenga un horario regular para dormir. Trate al máximo de acostarse y levantarse a la misma hora todos los días, incluyendo fines de semana. Levántese a la hora habitual en la mañana, incluso si está cansado. Esto le ayudará a tener a un ritmo regular de sueño.

3. Evite las siestas. Dormir la siesta durante el día puede hacer que sea más difícil dormir por la noche. Si siente que tiene que tomar una siesta, limítela a unos 15 ó 20 minutos y asegúrese que sea antes de las 3 pm.

4. Evite actividades físicas rigurosas y estresantes antes de acostarse. Esto incluye ejercicio vigoroso; discusiones o argumentos, ver televisión, usar la computadora, o el uso de videojuegos.

5. Limite la cafeína, el alcohol y la nicotina. No tome bebidas con cafeína por lo menos 8 a 10 horas antes de acostarse. Evite tomar bebidas alcohólicas por la noche. Aunque el alcohol puede hacer que usted se sienta con deseos de dormir, este indudablemente interfiere con la calidad del sueño. Deje de fumar, ya que la nicotina es un estimulante.

Ciertas intervenciones psicológicas pueden producir cambios significativos que le ayudaran a dormir mejor. Contacte a su médico o un profesional en salud mental si el insomnio es un problema serio en su vida.

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